Microdermoabrasión con punta de diamante

Difuminar arrugas y marcas en la piel, aclarar el tono, dar un aspecto uniforme al cutis… Todo esto se con sigue con la microdermoabrasión con punta de diamante, un tratamiento no invasivo con aparatología.

La microdermoabrasión con punta de diamante es un tratamiento de estética, facial principalmente, que consigue una exfoliación profunda progresiva y controlada en la piel.

Se realiza con una máquina que lleva unos cabezales cubiertos con microcristales de diamante de diferente grosor y un sistema de succión. Una técnica especializada recorre la zona que se trata -rostro, cuello, etc.- con el cabezal mientras el sistema de succión elimina las impurezas y las células muertas de la piel.

¿Y qué es lo que conseguimos con este tratamiento? Pues, sobre todo, dar luminosidad a la piel y recuperar su tono y aspecto uniforme, ya que se difuminan las manchas solares y las cicatrices del acné y se reducen los poros dilatados y la queratosis. La microdermoabrasión también disminuye la profundidad y longitud de pequeñas arrugas como las patas de gallo, el “código de barras” alrededor de los labios y las líneas de expresión del entrecejo.

Además, este peeling profundo con punta de diamante activa la circulación y ralentiza el envejecimiento celular, por lo que la piel se ve mucho más jugosa, joven y saludable.

Es un tratamiento indoloro –la sensación es la de un agradable masaje- y los resultados son inmediatos. Cada sesión dura entre 15 y 20 minutos, el número de sesiones necesarias varía en cada persona. Al realizar el diagnóstico en un centro L’Esthétique valoramos la situación de tu piel y tus objetivos y establecemos una pauta personalizada.

Mientras te estás realizando el tratamiento, la única medida adicional es utilizar una buena crema hidratante con factor de protección solar alto.

Si quieres mejorar el aspecto general de tu piel, suavizar pequeñas marcas o estar radiante en una ocasión especial, este es tu tratamiento.